jueves, 24 de abril de 2014

El Mundo

Ya sabes que no te puedes fiar de nadie. Un día te sacan una navaja y se acabó. ¡El mundo está lleno de hijos de puta! A ver si espabilas… 
A la del segundo, la sacaron una jeringuilla y la robaron el bolso ahí mismo, en la escalera. Y suerte tuvo de que no la pasó nada más. No hay más que ver cómo se pone esta calle en cuanto llega la noche. Todo son putas, negros, drogadictos,  asesinos... ¡Qué asco!. 
¿Sabes lo que te digo? Que me gustaría que viniera uno aquí, a la pensión… Lo primero que le dejaba sin huevos de un perdigonazo con la escopeta de caza, ¡por cobarde! Y luego le rompería todos los huesos y lo dejaba sentado en una silla de ruedas el resto de su vida. ¡Para que vea lo que es sufrir!
El día de la Bestia.

viernes, 2 de agosto de 2013

Multiversos

Dicen que hay millones de universos contenidos en membranas donde se dan todos los posibles resultados de todas las posibles acciones que podamos realizar. Si esto fuese verdad y aunque nosotros pudieramos verlo, no podriamos cambiar nada en nuestras vidas, en nuestra membrana. Solo tenemos una opción.

lunes, 10 de junio de 2013


I'll crack your world with bitter mental games
You try to suppress me, but nothing holds me down
Just when you think you're happy I come around.
Saint Vitus - The Lost Feeling 
 
En esta situación incomprensible. En este absurdo de injusticias y fatalidades. Entre la desilusión y la falta de apoyo.
Con su propio ser como única herramienta, solución y conflicto de gran parte de esto. Un ser cansado, agotado, con pocas ganas de seguir adelante. Las cosas han cambiado tanto que ni siquiera puede asimilarlas.
Ha de continuar adelante, dejando caer cosas por el camino, sin saber muy bien lo que hace ni como.
Confuso, triste, enfadado, ya no sabe si sus decisiones son acertadas. Añora el pasado pero desea el futuro, el futúro mas futúro, cuando ya se encuentre en paz

miércoles, 28 de noviembre de 2012

El sentido de las cosas

Mi novia me dice que cuando digo palabras como tao, a ella todo le suena a "cosas jipis" y no puede tomárselo muy en serio (no la culpo). Cuando escribo sobre este tema suelo poner una frase del Dao De Ching que me ha inspirado y hacer una reflexión. Voy a intentar hacerlo de otra manera, voy simplemente a contar varias anécdotas sin usar ningún término ni conceptos taoistas, al fin y al cabo las palabras no son importantes.

Hace un tiempo empecé a salir sin beber alcohol, decidí hacerlo de esa manera para tener el control sobre mi mente. También me obligaba a salir aunque no quisiera, necesitaba socializarme, disfrutar de la compañía de los demás para no sentirme solo. La gente bebía alcohol y yo no, intentaba hablar con ellos, participar en lo que decían, esas cosas. Llegado un momento las conversaciones perdían su sentido y yo me marchaba a casa, unos días satisfecho y otros algo decepcionado.
Por otro lado y para entretenerme empecé a montarme un huerto. Nunca había hecho uno y no sabía lo que tenía que hacer. 
Tanto el huerto como el forzarme a salir, formaban parte de lo mismo, hacer actividades que calmasen mi ansiedad y me permitieran estar tranquilo.
Para mi no tenía sentido pero me habían dicho que lo intentase y así lo hice. Al principio intentaba socializarme y hablar mucho con la gente cuando salia y me informaba un montón de como plantar las cosas y cuando para el huerto. Eso no surgía efecto, así que decidí cambiar de plan, deje de buscarle sentido a lo que hacia, simplemente lo hacía sin hacerme mas preguntas y sin buscar nada.
Así que empece a salir y a observar a la gente mas que a hablar, a fijarme en unos y otros y a apreciar ciertos detalles, fue entonces cuando empecé a saber como tratar con ellos independientemente de su estado y disfrutar en parte de su compañía.
En el huerto dejé de preocuparme sobre como plantar las cosas, a que distancia y que. Simplemente observaba la tierra de un día para otro y regaba mas o menos según lo considerase adecuado. Entonces las plantas empezaron a crecer.
Aprendí que el sentido de las cosas no lo da el propio fin que tengan sino la actitud que tu tengas hacia ellas.

En cualquier caso, había algo que no había conseguido, vencer del todo la ansiedad y la inquietud constantes. Un día salí hasta muy tarde, era Julio y hacía mucho calor, había estado toda la noche andando de un bar a otro con un ruido ensordecedor en los oídos  así que decidí ir a regar antes de que cayese la tarde y ya no pudiese hacerlo. Estaba demasiado cansado como para comprobar la cantidad de agua que hacia falta así que simplemente me tumbé en el suelo abrí el grifo y me olvidé de todo. La combinación del sonido del agua corriendo por los surcos de tierra y los pájaros contrastaban radicalmente con todo el sonido de la noche, decidí dejarme llevar por esa agradable sensación y sin darme cuenta ya no estaba ansioso ni preocupado, me sentía tranquilo y en paz.

Ahora tengo otra vez el problema de la ansiedad, las cosas parece que han perdido su sentido y todo lo que me valió la otra vez ya no me vale. Pero la lección la aprendí y se que de algún modo volveré a conseguirlo.

PD: Muchas veces pienso que las cosas que voy a publicar son una verdadera chorrada y puede que así lo sean, pero me gusta pensar que pueden ayudar a una persona desanimada y alegrarle un poco el día.

domingo, 26 de agosto de 2012

Huida

Era su tercer baño del día. Quería quitarse una suciedad que no se iba, la suciedad del fracaso, de las promesas incumplidas, de la decepción, del desamor... el agua caía por su piel pero aparte del jabón, no se llevaba ninguna de esas sensaciones.
A veces pensaba en la suerte, ¿Realmente existía? y si así era, ¿Quién la administraba? ¿Y de que normas se seguían para repartirla?. Si conseguía responder a esas preguntas tenía pensado poner una reclamación en el departamento pertinente por una posible malversación de suerte, probablemente algún listillo se llevaba el doble y el se jodía sin su ración.
Abrió la puerta y salio del baño, cerrar la puerta cuando estaba dentro era una vieja costumbre de cuando su familia era algo real. Entro a su habitación y se acurruco en un sillón, desnudo y mirando hacia la ventana.
Se puso a pensar, esta vez en el karma. Se consideraba una buena persona y realmente lo era, estaba convencido de que el Karma no podía existir, o si lo hacía, estaba tan corrupto como los políticos de su país y como pasaba con la suerte, alguien le estaba puteando y quitandole su parte.
Se puso algo de ropa y comenzó a observar sus discos de música, los tenía ordenados alfabéticamente pero llevaba un tiempo pensando en hacer una clasificación por géneros, por años, por estilo.... no lo tenía muy claro. Fue entonces cuando al ver un disco de ese grupo volvió inevitablemente a pensar en ella. Creía que no era mal grupo, pero la irracionalidad de la música le impedía apreciarlo, una riada de malos sentimientos le arrastraba cuando escuchaba alguna de sus canciones. Es curioso como cuando asociamos sentimientos a una canción, se convierte en algo distinto que no es ni sentimiento ni canción.
Pero el problema no era el grupo, el problema era ella, su sonrisa inocente, su silueta espigada, los caprichosos bucles de su pelo, sus alocados pensamientos que a el le encantaba leer o escuchar, pero sobre todo le gustaba por su espíritu, que había reconocido desde los primeros momentos en que empezaron a hablar. Reconoció a ese espíritu porque era el que el también tuvo y perdió con el paso del tiempo. El espíritu de la rebeldía, de las ansias de libertad y de la búsqueda de uno mismo.
Solía pensar en ella desde que abría los ojos, pero tenía la certeza de que no era recíproco. Ella casi siempre estana absorta en sus huracanados pensamientos, todavía no conocía el verdadero fracaso y podía permitirse el lujo de soñar con un futuro mejor o de alimentar relaciones que no iban a ningún lugar.
Entonces se dio cuenta de que era la misma historia de siempre, tantas veces repetida. Conocía la moraleja pero nunca la aprendía, el no tenía la culpa de ser un romántico.
Se puso una ropa mas decente, cogió las llaves del coche y salio de casa. Le esperaba la misma decadencia de siempre, en forma de alcohol, nocturnidad y mujeres que hace mucho que perdieron el espíritu como a el mismo le había pasado.
Pero no importaba, mañana se arrepentiría y volvería a intentar limpiar su conciencia con la esponja cuando se volviese a duchar .

martes, 21 de agosto de 2012

Fe

Pensando sobre la fe me he acordado de Lost y de los personajes de John Locke y Jack Shephard. El primero es un hombre de fe y el segundo un hombre de ciencia. John es mostrado como un hombre que ha tenido mucha mala suerte en la vida y que necesita desesperadamente creer en algo. Jack en cambio es un hombre de ciencia, un cirujano prestigioso que no cree en las casualidades, la fe o nada que no sea explicable. Cuando el avión se estrella en la isla Jack intenta ayudar a los heridos y a todo el mundo, se convierte rápidamente en el líder del grupo, un liderazgo que no quiere asumir por miedo a fallar a la gente y John empieza a intentar entender los misterios de la isla y a dejarse llevar por sus impulsos.  Jack y John intercambian opiniones y tienen muchos roces por su visión de las cosas totalmente opuestas, parece un abismo insalvable.
En mi opinión Lost es una historia sobre redención, sobre curar el pasado y mirar al futuro con otra perspectiva. Jack al final consigue su propia redención pero para ello debe transformarse un poco en un hombre de fe, finalmente el pobre de John ( Si has visto la serie sabrás a lo que me refiero) parece tener razón.
En este enlace se puede apreciar un poco el proceso de transformación de Jack.... no es que me convenza demasiado pero es el video que mejor expresa de lo que hablo. No puedo incrustarlo en la entrada ya que solo se puede ver en youtube ( :S ) http://youtu.be/YK7oIHcjM7E

Es curioso que al final todo se reduce a una cuestión de fe. Hay momentos en los que no puedes hacer otra cosa mas que esperar y confiar en que las cosas van a salir bien. Y cuando hablo de fe no hablo de religión ni de Dios, sino de la necesidad de creer en algo para que eso pueda ser llevado a cabo o pueda conseguirse.

Un saludo de este vagabundo del espacio.